Editoriales

Editorial: 2018, el año de los experimentos televisivos

Raro fue este 2018 en lo tevito.

Mega no hizo reality pero igual siguió liderando en ficción, aunque ya no de la manera descollante como lo ha venido haciendo desde que surgió el fenómeno. Las pérdidas del tercer trimestre y la forma en que pierden el rating comercial encendieron las alarmas en la gestión de Patricio Hernández Pérez con su mano derecha Patricia Bazan Cardemil.

Se fortalecieron en prensa con la llegada de Juan Manuel Astorga y la futura incorporación de Andrea Arístegui. ¿Y si los ponen a los dos haciendo un programa político similar a lo que fue “Patio de los Naranjos” en 2013? Sin duda aprovecharon al máximo a dos de sus excelentes periodistas, porque Amaro Gomez-Pablos quedó relegado a programas irrelevantes, lo que sigue siendo una farra.

Habrá que ver si la llegada de Diana Bolocco será sonante o disonante. Las primeras voces indican que conducirá “Mucho Gusto” y el reality “Reyes y Peones”. También estaremos fiscalizando esto último y decimos desde ya que no vamos a tolerar nada, menos si sacan a su “velha confiável” Oriana Marzoli.

La TV pública en cambio vive una etapa de definiciones en medio del debate sobre cual es el modelo de financiamiento adecuado. Si bien se sostienen con “Carmen Gloria a tu servicio”, “Rojo” (tengo con este programa últimamente una relación de amor/odio), “Informe Especial” y “Llegó tu hora” (un acierto de este año), aún hay flaquezas las cuales están al descubierto en “Muy Buenos Días a Todos” y en “No culpes a la noche”. El cambio a la farándula de este último será una señal de que están desesperados y optan por su último recurso, que espero que no sea fructífero.

Chilevisión este año viró a contenidos más familiares, motivados por los exitazos “Pasapalabra” y “La noche es nuestra”. Sin embargo, ese perfil más amigable pudo irse al tacho con el pleito entre Araneda y De Moras además de los consabidos escándalos de “Primer Plano” que el CNTV tiene entre ceja y ceja y muchas veces con sanciones ejemplificadoras. Habrá que ver si “Podemos Hablar Chile”, que es un muy buen formato argentino, logra enganchar a la audiencia trayendo de vuelta la conversación los viernes en la noche.

No ha sido el año para Canal 13: Con sus operaciones y estudios externalizados a Secuoya con trámites burocráticos, despidos masivos y programas símbolo que cayeron en la irrelevancia como “Soltera Otra Vez 3”, “Vértigo” y “En su propia trampa”, además de los sesgos informativos en prensa como el reportaje del Liceo 1 y la cobertura al Caso Catrillanca, coronan un 2018 para el olvido en la televisora de Luksic. Al menos con “Pacto de Sangre” han subido en algo sus bonos y cerrarán por primera vez el año con números azules.

Los “pequeños” siguen sosteniéndose con lo que pueden: El ahora TV+ se fortalece con MILF, La Red con “Mentiras Verdaderas” e (con el dolor de minha alma) “Intrusos” y Telecanal… bueno, sigue gastando luz en transmisores por las puras.

Pero por sobre todas las cosas, y ya con la farándula dura relegada al programa del mediodía de Quilin y al estelar del 11.1, este ha sido un año de experimentos televisivos. Muchos de ellos funcionaron como “Rojo”, “Carmen Gloria a tu servicio”, “Llegó tu hora”, “Pasapalabra” y los invitados musicales de TVN que motivaron a que Mega también quisiera su tajada, en un mano a mano que enriquecerá la oferta televisiva. Otros derechamente quedaron en la posada del fracaso como “Soltera Otra Vez 3”, “The Wall Chile”, “Familias en Jaque”, “Detrás de las risas” y los programas residuales del 13 como “Ellos la hicieron”. A la cadena del futuro Megamedia le han funcionado las series financiadas por el CNTV y no a la televisora pública, lo que demuestra que el público seriéfilo chileno tiene que ponerse las pilas.

Y todo indica que el 2019 también será de mucho experimento, todo en pos de buscar un nuevo modelo de contenidos que sea rentable y que revolucione la industria televisiva. He de esperar que la farándula siga en la irrelevancia, los músicos sigan tomándose las pantallas de la TV pública y privada, hayan más series que novelas (todavía CHV me debe “Inés del Alma Mía” a todo esto), TVN siga aprovechando su presencia en YouTube para subir lo mejor que tiene en cuanto a ficción y entretenimiento, que Loop13 siga llenándose de contenido, que Mega le pierda el miedo al streaming (de hecho “Mega Play” está registrado en Inapi), que CHV consolide su programación familiar, que los festivales de verano tengan una excelente sintonía, que RecTV siga mandandose archivazos inéditos, que las Rosenthals, Gallardos, Palomas Mamis, Menas, Valenzuelas, Danielas Vegas y Lafertes sean más que las milicas Barrientos, Lulis, Marzolis y tanta otra nefasta que tiene sus manos manchadas con sangre, y que con miras al próximo reality del canal moradito el CNTV endurezca la mano y que Catalina Parot no deje pasar ninguna.