Cuidado con el pragmatismo in extremis

A Mega le está a punto de pasar lo mismo: Si analizamos desde un punto de vista objetivo, su programación que apuesta a la efectividad podría jugarle una mala pasada.

Ha quedado comprobado con hechos en innumerables ocasiones que las decisiones basadas en la inmediatez y el pragmatismo no son más que pan (y circo) para hoy y hambre para mañana. Asi ha pasado cuando nuestra pequeña pantalla se aisló de la coyuntura televisiva mundial y se inventó su propio mundo lleno de tongueras y escándalos a granel, creyendo que lo que funcionó en una ocasión podrá volver a hacerlo en otra.

A Mega le está a punto de pasar lo mismo: Si analizamos desde un punto de vista objetivo, su programación que apuesta a la efectividad podría jugarle una mala pasada. Analicemos: Noticiero, matinal, noticiero, novelas, noticiero, más novelas, repeticiones de novelas y pare de contar. Ya tuvieron un llamado de atención con “Resistiré” cuyo esquema de experiencias extremas sumado al bullying que bien le añade el padre Ignacio Corvalán con sus personajes polémicos sencillamente no enganchó y fue fácilmente devorado por “Pasapalabra”. Le va a pasar cuando se den cuenta que alargar hasta la saciedad “Verdades ocultas” cuya trama se salió de su historia original cayendo en la inverosimilitud les perjudicará más que les beneficiará. Por cierto, esa novela ya bajó de los veinte puntos que hacía durante gran parte de este año, pues Tomasito se está haciendo grande y el estiramiento es tan gigante que en cualquier momento puede romperse.

Y es que con repeticiones de las turcas de la noche durante la tarde no se construye una televisión sólida y con bases fuertes. El canal de Bethia tiene un convenio con la productora israelí Keshet pero hasta el minuto no hemos visto un solo programa como fruto de ese acuerdo. Tienen el formato de “¿Quién quiere ser millonario?” y lo más probable es que tenga el mismo destino de los responsables de “Escape perfecto”.

Entonces, ¿quién puede dar un paro al pragmatismo de Mega? Simple: Chilevisión.

Los de Machasa sencillamente se han puesto las pilas y estan demostrando que merecen ser más lider que el canal de hace diez años. Al excelente bloque matinal, que ha desbancado en varias ocasiones a “Mucho Gusto” aunque no de forma constante, se les sumó recientemente “Tu vida, tu historia” con entrevistas desde lo íntimo a los personajes más reconocidos de la tele, y de paso buscan “blanquear” a alguien reconocida por escándalos como Camila Recabarren de la misma forma que lo hicieron con Pamela Diaz.

A eso sumémosle “Gemelas” que dia a dia genera más y más adeptos en sus primeros días de emisión, lo cual de paso beneficia a un renovado “Chilevisión Noticias” y extiende aún más ese fenómeno llamado “Pasapalabra”. “Podemos Hablar” y “La divina comida” también hacen lo suyo para darle la gran posibilidad al canal rosadito de alcanzar el merecido liderazgo.

A juzgar por el rating mensual y por las decisiones programáticas que se han tomado, y a diferencia de hace una década, Chilevisión va por el camino correcto. Desde Turner Chile siempre han tomado decisiones pensando en el largo plazo, y no se han equivocado. En un tiempo donde reina la inmediatez y los resultados cortoplacistas, la gestión de Jorge Carey Carvallo, el programador Javier Goldschmied y tras las sombras desde Atlanta con el ex Telefé Tomás Yankelevich está dando luces de que el éxito siempre es mejor cuando es todo bien planificado. Ahora el 11.1 va segundo pero les queda poco para empezar a amenazar el liderazgo de Mega y están montando y encendiendo antenas TDT a lo bestia.

Mientras la orientación programática de Mega tiene aroma a pragmatismo, con TVN y el 13 “a medio morir saltando” y La Red con su particular crisis, Chilevisión apuesta por el resultado con trabajo constante y con lineamientos claros, algo que fue ausente durante esta década y esperamos que sea constante y se haga costumbre en la próxima.

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Roberto Caamaño

Creador de TVenserio.com, viciado en música y abriendome a las series. Ah, y adicto a las selfies. Todo eso mientras no estoy trabajando.