El día en que la televisión chilena murió

El 2 de septiembre de 2011 infelizmente se recordará no solo como el día en que fallecieron queridos chilenos que dejaron sus vida haciendo el bien, sino como la fecha simbólica en que nuestra televisión definitivamente perdió el rumbo.

Mi pretención fue nunca hacer esta columna, no pensé en hacerla porque siempre he pensado que la tragedia del CASA 212 fue un accidente muy trágico para Chile y en específico al mundo de la televisión, pero que no tendría grandes consecuencias más allá de la pérdida irreparable de un querido equipo humano.

El problema es que el 2 de septiembre de 2011 simboliza el fin de una era en nuestra televisión, y dio paso a una sombría crisis que aun no se recupera.

Y es que la televisión chilena comenzó a carcomerse, se perdió la figura de Felipe Camiroaga que terminó siendo el mejor animador de su generación, y a pesar de muchos nombres de animadores que competían y le sobreviven ninguno pudo superar a la figura que sin ser el mejor animador ni el más talentoso tenía atributos para convertirse en algo más que un mero animador de televisión, era una personalidad humilde, valiente, y tambien consciente de sus debilidades. Nunca usó la televisión para querer codearse con los poderosos de turno, asistiendo a embajadas o cumbres empresariales, tampoco tuvo la ambición secreta (o no tanto) de convertirse en “patrones” de los canales donde trabajan siendo tan o más importante que los ejecutivos, ni siquiera tenía el bichito de querer sobresalir de las fronteras para lograr trascendencia. Camiroaga sabía que su gente estaba en las amas de casa, en las abuelitas, en miles de personas que hoy se reconocen como sus “halconas”, su figura trasciende hoy incluso por sobre los que se suponen que son los grandes maestros de la industria.

Pero el simbolismo del accidente no se circunda en la pérdida de los miembros del equipo de TVN, sino que esta pérdida terminó siendo una alegoría de los malos pasos que comenzó a dar la industria a partir de ese minuto. Peleas entre los directores y presidentes de las estaciones públicas, decisiones erradas, gente poco idonea para administrar las estaciones televisivas, divismo sobredimensionado, poca valoración del talento por sobre figuras de poca monta, lineas editoriales confusas, estaciones al servicio de las pretenciones de los propietarios por sobre el interes social que descansa al medio, nula valoración a lo diferente, etc.

Ni siquiera en el espectro técnico, algo que no tiene que ver precisamente con las decisiones inmediatas, quedamos atrás, la televisión digital no ha llegado plenamente, llegaremos 10 años atrasados de los países que tanto admiramos, y varios años de atraso incluso de esos países que nos provoca repulsión.
Así de bananero.

El 2 de septiembre de 2011 infelizmente se recordará no solo como el día en que fallecieron queridos chilenos que dejaron sus vida haciendo el bien, sino como la fecha simbólica en que nuestra televisión definitivamente perdió el rumbo.

Esta fecha sin dudas es doblemente lamentable, porque mientras que la industria no se recupere, seguiremos viviendo esta pena como si hubiese pasado la tragedia el día de ayer.

Hugo Cares

La televisión me gusta por rebote, me interesa conectar la importancia de la televisión como un medio masivo y sus nexos al poder.