EDITORIAL | Las buenas noticias no son noticia

Desde el político polemista que va más a los matinales que al Congreso, pasando por la familia cuyos lios de faldas trascienden la pantalla y ventilan todo, hasta los ya cotidianos anuncios de almuerzo del mandatario en funciones. ¿Qué tienen en común? Malas noticias.

Este tweet del periodista de Radio ADN, Andrés Huerta, lo dice todo. Los medios de comunicación y las redes sociales se (mal)acostumbraron a solo destacar cosas malas.

Desde el político polemista que va más a los matinales que al Congreso, pasando por la familia cuyos lios de faldas trascienden la pantalla y ventilan todo, hasta los ya cotidianos anuncios de almuerzo del mandatario en funciones. ¿Qué tienen en común? Malas noticias.

Otro twitteo dijo que ver noticieros era poner a la gente tensa, y no es chiste. Es más, pareciera que se cumple lo que cantara Silvio Rodríguez a comienzos de los 80s: “Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida”.

¿Dónde están las informaciones de gente que si tiene dedos para el piano? Por ejemplo, la cantante nacional Denise Rosenthal dió su primer paso para su internacionalización con “Santería”, una colaboración triple junto a la española y ex “triunfita” Lola Índigo y la mexicanísima Danna Paola, uno de los fenómenos juveniles nacidos en Netflix. ¿Salió destacado con letras de liquidación como una noticia que debería hacernos sentir orgullosos de nuestros artistas? No. Pero pueden llenar cinco horas de un matutino para hablar de historias de narcos, de los funerales ilegales o del mismo lío de faldas, cubierto la semana pasada por… ¡Tres canales al mismo tiempo! ¿Colusión?

Otro ejemplo: Natalia Ducó. Cuando ganó “MasterChef Celebrity” me alegré, no solo por su victoria sino por el buen momento que conllevó. La deportista entró a la cocinería luego de un escándalo de doping que la hizo perder importantes títulos y medallas, empezó prácticamente de cero y a punta de ollas, sartenes y buen gusto, se ganó el cariño y la simpatía de un espacio que enmendó las malas críticas de la edición anterior con su ternura y encanto.

Y podemos seguir con muchos ejemplos de buenas noticias, porque… ¿Para qué centrarse solamente en lo negativo? ¿Por qué gastar horas y horas en redes sociales para opinar solo de lo que está mal? O peor aún, ¿Para qué encontrar algo malo incluso a buenas noticias? No hace bien a nuestra salud mental. “Todo es malo”. “Buena idea, pero de seguro algún chanchullo debe haber”. Ya basta.

Todo es odiar porque sí. Por prácticamente todo. Ya a estas alturas me da miedo tweetear porque siempre hay gente que malinterpreta los asuntos y los entiende a su conveniencia y nunca a lo que en verdad se plantea. Sin embargo, si buscamos bien incluso a nuestro alrededor, hay personas anónimas y famosas que están haciendo cosas muy positivas.

En “La Cajita” hemos difundido muchas propuestas por parte de organizaciones culturales y musicales para que sean tomados en cuenta por nuestros gobernantes, asi como también damos voz a miles de artistas que quieren destacar en buena lid. Todos merecen, en la medida de lo posible, esas mismas cinco horas que se destina a dar a conocer el día a día de ídolos del narcotráfico o de la cortina de humo. Cuesta encontrar luces entre tinieblas, pero las hay. Les aseguro que la salud mental de miles de chilenos saldrá ganando, para que así las buenas noticias si sean noticia.

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Roberto Caamaño

Creador de TVenserio.com, viciado en música y abriendome a las series. Ah, y adicto a las selfies. Todo eso mientras no estoy trabajando.
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