El otro 95%

La televisión sí debe enfocarse en ese otro 95%, no tratar de inundar las pautas diarias de casos de irresponsabilidad tratando colocar a todos en la misma bolsa (porque esa es la sensación que deja estos informes), pero también entender que la conducta ejemplar de la gran mayoría también ha acarreado inmensos sacrificios para la mayoría, sobre todo emocionales

Las imágenes parecen ser claras, lo que cada día la televisión chilena emite sobre el control público de la pandemia arroja que la ciudadanía no obedece o cumple de mala manera las restricciones que se han impuesto para la prevención del Coronavirus. Esta conclusión la podemos percibir de manera clara a través de los múltiples informes que transmiten tanto los noticieros, pero especialmente los matinales, que cubren por la extensión de varias horas el mal comportamiento de los habitantes en esta situación especial que vivimos.

Y si, es imposible negar que hay una parte de la población que no están cumpliendo las medidas de prevención aconsejadas para enfrentar el actual escenario. Pero creemos que es necesario decir que la actitud que toma la televisión cada día va en contra de una actitud positiva y que enfrente de otra manera la obra colectiva que es superar de manera coordinada a la principal pandemia que enfrenta al Mundo en los últimos cien años.

Decimos esto que a pesar de la conducta irresponsable de algunos, estos son los pocos, que la gran mayoría si ha acatado las medidas de prevención y que cada día salen temerosos de sus hogares no para comadrear y “contagiarse”, sino que para ganarse el pan y poder sobrevivir. Millones de personas en vez de querer contagiarse vivien con el miedo de que cada acción que hacen puede provocar llevar el peligroso virus a sus hogares, exponiendo la vida de los seres más queridos a un trance que puede ser mortal. La gran mayoría de la población ha sido responsable y ha entendido la magnitud de la pandemia que vivimos, algunos más a la fuerza que otros, pero hemos debido transformar nuestros hábitos de vida porque entendemos que hoy debemos olvidar los egoísmos y pensar de manera altruista, que nuestra actitud depende la sobrevivencia de quienes más apreciamos.

Pero eso poco muestra la televisión chilena, sí nos llena horas enteras de la acción de los irresponsables, de los que no cumplen, de los que no acatan, pero son la inmensa minoría, y es cierto, ese porcentaje de personas, aunque sea el 5% de la población, si mantiene su actitud irresponsable, mantiene el peligro de contagiar a una población que sí ha mantenido las medidas preventivas en todo momento y todo lugar.

La televisión sí debe enfocarse en ese otro 95%, no tratar de inundar las pautas diarias de casos de irresponsabilidad tratando colocar a todos en la misma bolsa (porque esa es la sensación que deja estos informes), pero también entender que la conducta ejemplar de la gran mayoría también ha acarreado inmensos sacrificios para la mayoría, sobre todo emocionales, el no poder ver a seres queridos o la perdida de algunos de estos en los casos más extremos nos hace poner en una vereda que proponga que la televisión no debe seguir con una actitud tan condenatoria hacia el actuar ciudadano, o por lo menos atenuar su cobertura exageradamente negativa en torno a la conducta de la gente, la televisión debe proponer un momento que pueda servir de desconexión en estos momentos tan difíciles para la sociedad entera, en donde buscamos alguna respuesta positiva en un entorno donde gran parte de las noticias abunda el pesimismo y la negatividad.

Algunos dirán que “las buenas noticias no son noticia”, o asociarían con el caso en cuando un niño obtenía bajas calificaciones en la escuela y los padres se enojaban, mientras que en el caso de obtener buenas notas los padres no decían nada porque “es tu deber tener buenas notas”, algo parecido pasa con la actitud social ante la pandemia y la cobertura de los medios, sobre todo la televisión abierta. Pero es necesario otro enfoque, la resistencia mental que en los primeros meses fue un ejemplo hoy se nos agota, necesitamos tener un momento en que podemos decir que estamos cumpliendo, que estamos cuidandonos, a pesar de los enormes sacrificios, y más que nada, que esta es una labor titánica, que exige la responsabilidad social y más que nada, entender que cada uno forma parte de la sociedad, que nuestras acciones individuales impactan al resto. No he visto una actitud por parte ni de los medios ni tampoco del Gobierno para resaltar tales atributos, lo negativo es que es difícil atisbar que esto suceda, mientras tanto, seguiremos viendo en las pautas de lo matinales horas y horas hablando de los irresponsables de siempre por sobre una actitud que involucra el compromiso ciudadano y una actitud positiva para encarar la crisis que vivimos, no solo desde el aspecto epidemiologico, sino desde lo más profundo de nuestra psiquis.

Hugo Cares

La televisión me gusta por rebote, me interesa conectar la importancia de la televisión como un medio masivo y sus nexos al poder.