La nostalgia y yo (o una historia personal)

Y es que personalmente lo antiguo me ha marcado, desde chico que me impresionaba leer revistas viejas, no tenía más de cinco años que ya hurgeteaba bibliotecas, casas y peluquerías buscando alguna revista de antaño, para mi esa conexión con lo antiguo fue practicante natural, nació dentro de mi, no es algo forjado con el tiempo, simplemente bastó con haber desarrollado algo mi capacidad cognitiva y empecé con ese gusto y curiosidad de encontrar cosas de antaño.

Es verano, y a veces en estos días uno siente que cosas escribir, porque siempre estas fechas traen una ausencia de motivos por los cuales redactar una columna contingente, así que me daré el gusto de hablar algo que parte importante de los lectores de este portal tenemos, que es una fuerte conexión con la historia y/o la nostalgia, tal vez un motor fuerte de por qué estamos aquí escribiendo en este portal se aquello.

Y es que personalmente lo antiguo me ha marcado, desde chico que me impresionaba leer revistas viejas, no tenía más de cinco años que ya hurgeteaba bibliotecas, casas y peluquerías buscando alguna revista de antaño, para mi esa conexión con lo antiguo fue practicante natural, nació dentro de mi, no es algo forjado con el tiempo, simplemente bastó con haber desarrollado algo mi capacidad cognitiva y empecé con ese gusto y curiosidad de encontrar cosas de antaño.

Y claro, luego de ver varias revistas antiguas (que para ese entonces no lo eran tanto, solo separaban diez años desde su circulación) luego ese apetito se traspasó a la pantalla chica, de la misma forma natural como afloró el gusto a las revistas, surgió ese interés de ver archivos antiguos, desde antiguos programas, pasando a revisiones de eventos deportivos llegando finalmente hasta los comerciales. A pesar de mi curiosidad y gusto, a veces me asustaban algunos avisos que hoy los veo y me parecen inofensivos, cosas de niño me respondo hoy.

Un dia, estando postrado en cama, teniendo unos diez años de edad, llegó a mi casa un antiguo VHS, se suponía que el contenido radicaba en carreras de caballo antiguos, pero por una intuición o sexto sentido mio, adelanté la cinta, y pum!!, apareció un vendaval de avisos publicitarios, una buena porción de una película dominical y un programa deportivo que lo sucedía en la programación, todo fechado en las primeras semanas de abril de 1994, era la primera vez con un archivo tan extenso, y por varias semanas fui feliz, luego tuve que devolver la cinta al propietario, pero luego inicié una búsqueda mayor en cualquier video casette que aparecía en casa para ver si había un contenido extra…lamentablemente no apareció nada más.

Y llegamos al 2006 y 2007, y un sitio web que apenas tenia un par de años de funcionamiento nos tenia preparado lo que por años sin darnos cuenta terminó creando una comunidad. Y es que YouTube nos dio la posibilidad de ver cosas que pensábamos que solo iban a estar limitados a los programas de archivo o algún VHS antiguo, ahora teníamos la oportunidad de verlo cuantas veces podíamos hacerlo. Yo creo que la gran mayoría iniciamos viendo esas tandas de TVN de mayo del ’85, esa del Best Seller transmitiendo Superman II, luego entramos a ver otras tandas inolvidables, como la de Canal 13 en Italia ’90 u otra dominical de TVN, pero de 1988 en la tarde.

Y así estuvimos varios años, esperando nuevos usuarios y videos nuevos, muchos de ellos documentos históricos, grandes coberturas, noticieros de relevancia, algunas veces repeticiones completas de importantes encuentros deportivos, el menú se nos hizo grande, pero ya algunos habíamos cambiado, y bastante.

Aquí dije alguna vez que somos un poco esclavos de la nostalgia, creemos que en el pasado están las respuestas para mejorar una industria televisiva que vive años en un profundo letargo, pero algunos aprendimos la lección, y esa lección es que el pasado, a pesar de haber sido generosa en el contenido audiovisual, no es la respuesta para encarar los desafíos de la industria de las comunicaciones hoy, es más, apelar a la nostalgia es simplemente asumir que no hay un futuro, y no existen alternativas para asumir las nuevas oportunidades que debe encarar la televisión actual. Pero parece que hay un grupo de personas que junto a nosotros estábamos en el mismo bando admirando la nostalgia que por un motivo u otro aun desean que esos viejos remedios del ayer sirvan para solucionar los males de hoy, es ahí el punto de inflexión, y creo que este portal marca un punto de división sobre una visión de pasado que pasa a ser una visión innovadora para enfrentar la crisis de los medios.

Y si, aun veo archivos antiguos, no lo niego, pero ya no es para la mera entretención ni para idealizar tiempos antiguos, sino que simplemente pasé a otra fase, una fase analítica, cosa que la he podido reflejar en varias de las columnas entregadas anteriormente, que buscan ver no solo lo positivo del ayer sino todo lo negativo que muchas veces representaba la televisión del pasado, y que tambien debe ser puesta en su lugar. Personalmente hace rato perdí la capacidad de asombro incluso en archivos bastante valiosos y que analizo constantemente, tal vez es un asunto más bien personal, pero ya no me llama la atención esa necesidad de apelar todo a la nostalgia con ese viejo adagio que decía que “todo tiempo pasado fue mejor”, lo bueno es que me dejó de apasionar lo antiguo para tornar otra fase, y que creo que es incluso más aleccionador y gratificante en el sentido intelectual, que es el analizar de manera crítica los mensajes que los medios emanaban a la sociedad, así también estudiamos porque estamos como estamos hoy y nos puede dejar lecciones para el futuro que queremos construir. Es linda la nostalgia, claro, pero no mezclemos el pasado para poder desarrollar nuestro futuro.

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Hugo Cares

La televisión me gusta por rebote, me interesa conectar la importancia de la televisión como un medio masivo y sus nexos al poder.