EDITORIAL | Antes que se nos haga tarde, un balance de la campaña: Decepción en TV, innovación en lo digital

Pareciera que el equipo creativo de los comandos y partidos políticos de todos los sectores no le tomó el real peso al programa televisivo y creó un periodo de propaganda que no quedará en la historia precisamente por la épica.

En dos días más la campaña televisiva para la Elección de Constituyentes será historia. De esas que tenían todo para ganar pero al final tuvieron todo para perder. Careció la propuesta, el anhelo, la épica de plasmar el nuevo país en la nueva Carta Magna. Lado y lado estuvieron bastante erráticos y terminaron decepcionando a todos nosotros, los que esperábamos sin duda muchísimo más de lo que terminaron dándonos.

La llamada “Lista del Pueblo” terminó siendo una mala caricatura de sí misma, dirigida solamente a quienes hablan el lenguaje del Estallido Social. Dicho bloque se caracterizó por momentos bastante vergonzosos como la aparición de un niño que le hizo un “f**k you” a los que votaron por el rechazo, o la polémica del uso del audio del maltrato en el Sename en un espacio que terminó en tribunales y con la órden de no usar más dicho material viralizado en redes sociales bajo exposición de multas si reincidían, sumado al CNTV quitando ese momento de su resumen en su plataforma.

Dentro de mis conversaciones con el equipo nos fijamos que Renovación Nacional tuvo bastante tiempo de so-sobra. El hecho de ser el partido más votado en la elección de 2017 fue más que suficiente para que fuese altamente favorecido en el sorteo -como la DC en los 90s-, lo que desembocó en bastante relleno y en apariciones incluso de candidatos a Gobernador en una Franja de Constituyentes.

Por otra parte, el Partido Humanista, ese que está tomado por la “abuela” parecía un bloque pagado por un canal evangélico ya que tanto ella como Pablo Maltés (candidato a Gobernador por Santiago, otro usando un programa que en la práctica no le corresponde) aparecían ungiendo a sus candidatos, incluyendo ese patético momento en que aparecía una fotografía inmóvil mientras el experiodista farandulero hablaba.

Pareciera que el sentido común estuvo solamente en la Lista del Apruebo, esa que encabezan los partidos de la exConcertación junto con el PRO de MEO. En el caso de la DC, ocuparon los mismos recursos gráficos del Plebiscito de Entrada para explicar didácticamente qué es lo que implica tener una Nueva Constitución, lo mismo el PPD.

Algo eternamente criticable son los tiempos que se sortean en el CNTV, y es que hubo coaliciones, listas y partidos pequeños que tuvieron no segundos, sino que cuadros (!).

En todo caso, la innovación que faltó en la campaña televisiva la tuvieron en redes sociales. Creemos que el comité de creatividad de los partidos trabajan de forma independiente entre la televisión y las plataformas web. Varios candidatos hicieron por su propia cuenta videos explicando las falencias de la Constitución actual y hablando sobre las virtudes de tener una nueva, y de ellos apuesto sin lugar a dudas que fueron los que no aparecieron en la misma Franja.

Ese derroche de creatividad digital se vio tanto en Candidatos a Constituyente como en las Municipales, que cobran igual o mayor importancia. El mejor ejemplo es Macarena Ripamonti, candidata a alcaldesa de Viña del Mar por el Frente Amplio, que realizó una campaña absolutamente limpia, con videos explicando sus propuestas (recordemos que ella es Licenciada en Ciencias Jurídicas) y convocando a una masiva cicletada en su apoyo el pasado domingo durante la Franja Elige Vivir Sano.

La campaña llega a su fin con más sombras que luces en televisión y con el equipo creativo arraigado en las redes sociales. Pero algo es muy seguro: La mejor campaña a favor de la oposición la hizo el mismo gobierno Piñera, quien con sus zancadillas -muy evidentes durante la discusión del Tercer Retiro- terminaron dando razones de sobra para ir a votar este domingo.

Roberto Caamaño

Creador de TVenserio.com, viciado en música y abriendome a las series. Ah, y adicto a las selfies. Todo eso mientras no estoy trabajando.