Bendita monotonía

Los Juegos Olímpicos llegaron para quedarse en la pantalla chica, a pesar de la pandemia y la contingencia, a pesar de no tener las grandes coberturas de hace un par de juegos atrás.

Uno de los pecados principales de los matinales es su eje temático monótono, en un espacio de cinco horas de transmisión se ponen en tabla apenas tres o cuatro temas, siempre vinculados a los mismos asuntos (delincuencia, denuncias ciudadanas y temas políticos polémicos), la batalla por una mayor diversidad en los espacios está perdida y los canales prefieren hacer la pérdida que atreverse a romper esquemas, si no fuera por los minutos finales de estos programas (y si no fuera tampoco por los asupiciadores) los matinales serían una eterna extensión de los servicios informativos tradicionales.

Pero algo que ocurre a miles de kilómetros de nuestros hogares rompió con la clásica composición de nuestros matinales criollos; Los Juegos Olímpicos llegaron para quedarse en la pantalla chica, a pesar de la pandemia y la contingencia, a pesar de no tener las grandes coberturas de hace un par de juegos atrás. El esfuerzo de TVN es importante, un canal que hasta hace poco era deficitario y en crisis, hoy, gracias a su esfuerzo nos hizo recordar a todos sobre la importancia de la cita de los anillos, transformándola en su caballo de batalla…y transformando a su matinal en una extensión de esta cobertura, por fin algo que nos beneficie la monotonía.

Buenos días a todos dejó de tocar todo tema que no fuera la cita olímpica. La delincuencia, los casos controvertidos e incluso el carismático doctor Sebastian Ugarte han quedado relegados al crisol de deportes que nos recuerdan que hay especialidades más allá del fútbol, lo que se agradece mucho en estos tiempos convulsos, el problema es que tiraron el tejo muy pasado.

El mejor ejemplo ocurrió pasado lunes cuando se anunció la muerte del pederasta y ex sacerdote Fernando Karadima, todas las estaciones interrumpieron sus transmisiones para anunciar tal noticia, menos TVN, que mantenía su ya larga cobertura olímpica, y si, sí aplaudimos que la estación publica se esmere en priorizar la cita de los anillos, pero otra cosa es dejar pasar un hecho que la propia señal colaboró en desmantelar, como era la vida secreta del execrable personaje eclesiástico.

Ya ahí me queda la claridad de dos cosas; la primera es el esquema monotemático que tienen los matinales en Chile, que solo se pueden concentrar en uno o dos temas, y el segundo es el interés nulo de los competidores a TVN de informar al menos, a la pasada, sobre el acontecer del principal evento deportivo mundial, como si fuera algo inexistente en sus agendas. Está bien, no poseen los derechos de transmisión de los JJOO, pero otra cosa es no mencionar la existencia de este evento tan importante y a la que todo deportista desearía estar. Por último, se podría tomar en boga un tema que no necesariamente es algo deportivo, pero que se ha acrecentado gracias a la sinceridad de Simone Biles y su decisión de no participar en las instancias finales de gimnasia en Tokio, los peligros de la sobre presión al deportista y sobre todo, la ya conocida crisis de salud mental que aqueja a una proporción creciente de nuestra población.

La última pregunta va para TVN y al Buenos días a todos, ¿que hubiese pasado si la estación pública no hubiese ganado los derechos de transmisión de los JJOO?¿Habrían tenido el mismo ímpetu de sumarse a la “ola olímpica” que han tenido en estos días?¿o ni siquiera tendrían la decencia de mencionar la existencia de un evento que paraliza al mundo, priorizando informar sobre el hecho de crónica roja de cada día? Pregunta sería donde se evidencia la real voluntad y compromiso con el deporte que TVN ha querido transmitir en estos días.

Hugo Cares

La televisión me gusta por rebote, me interesa conectar la importancia de la televisión como un medio masivo y sus nexos al poder.