Una televisión localista en una aldea global

Por el contrario, gracias al surgimiento de las redes sociales, el público comenzó a generar su propia agenda de noticias, en desmedro de la selección “a la carta” que presentaban los informativos televisivos, y esto se acentuó en los últimos años, donde la agenda informativa en televisión ha priorizado eventos banales y de poca importancia dentro de los sucesos internacionales y tomando poca atención a graves conflictos que amenazan la estabilidad geopolitica de importantes regiones del mundo.

Ha resultado sorprendente la gran demanda noticiosa surgida a raíz de la ocupación del talibán a Kabul, la capital de Afganistán, esta noticia ha movido la necesidad de buscar y recopilar la información surgida en este lejano y oculto país del Medio Oriente y que ha provocado tanta expectación internacional. En Chile no ha sido la excepción, a través de redes sociales se demostró la creciente demanda noticiosa y así se ha podido establecer una mayor claridad sobre la avanzada del talibán y sus efectos en aquel país. Pero hay un medio que quedó bastante ausente, sobre todo en los primeros días, hablamos de nuestra televisión abierta.

Como habíamos hablado hace algún tiempo atras en esta misma columna, los noticieros chilenos por décadas tenían una alta prioridad en los asuntos exteriores, a modo de ejemplo, Canal 13 tenia en su equipo cuatro comentaristas internacionales a mediados de la década del ochenta, que se turnaban para que día a día entregaran la información internacional, por su parte, Televisión Nacional siempre tenía dispuesto un equipo de profesionales listos para cubrir grandes eventos noticiosos exteriores, sobre todos aquellos que involucraban un conflicto armado, tanto es así que TVN perdió al camarografo Carlos Ruz en 1982 al recibir un impacto de bala mientras cubría la guerra civil de El Salvador. A pesar del esmero y en énfasis que otorgaban los asuntos internacionales en nuestros informativos, al parecer era el público el que no ponía gran atención a los hechos externos y así quedó manifestado cuando comenzó a evaluarse el comportamiento de las audiencias a través del People Meter , al reflejarse que el público prefería cambiar a la competencia cuando se exhibían los comentarios internacionales los canales reaccionaron reduciendo los espacios de interés internacional y eliminando los tradicionales espacios de comentarios, solo había alto énfasis en estos asuntos cuando era evidente su impacto, como llegó a ser los atentados a las Torres Gemelas en 2001 o la guerra en Irak, donde la pantalla chica volvió a tomar el vuelo perdido en los asuntos externos, pero aquello no se reflejó de manera permanente.

Por el contrario, gracias al surgimiento de las redes sociales, el público comenzó a generar su propia agenda de noticias, en desmedro de la selección “a la carta” que presentaban los informativos televisivos, y esto se acentuó en los últimos años, donde la agenda informativa en televisión ha priorizado eventos banales y de poca importancia dentro de los sucesos internacionales y tomando poca atención a graves conflictos que amenazan la estabilidad geopolitica de importantes regiones del mundo. Lo sucedido la semana recién pasada en Afganistán así lo refleja, un evento de vital importancia mundial era apenas tocado como un evento menor en los noticieros chilenos. Solo a medida que el interes ciudadano comenzó a reflejarse a través de Internet las estaciones chilenas reaccionaron con mayor interés, cubriendo el tema tanto en matinales como en especiales informativos, algo que desde hace tiempo no estábamos acostumbrados a ver (excepto eventos puntuales como las elecciones en Estados Unidos, que siempre ha tenido una alta cobertura por parte de nuestra pantalla chica)

La ofensiva del talibán en Kabul refleja dos cosas muy potentes, la primera, el nivel bajo que tienen los asuntos internacionales dentro de las agendas noticiosas, asunto contraproducente en un mundo cada vez más interconectado, pero también refleja de manera categórica de como la televisión ha dejado de ser la primera fuente informativa en vastos sectores, el llegar tarde a cubrir un evento tan importante y que solo se revirtió por la demanda pública de información es el mejor ejemplo de aquello.

Hugo Cares

La televisión me gusta por rebote, me interesa conectar la importancia de la televisión como un medio masivo y sus nexos al poder.