La cultura pop en la cumbre

Hoy la cultura pop es algo que influye en la vida diaria de todos, el humor, manifestado en los llamados “memes” en su gran mayoría tiene una profunda base en los fenómenos masivos, las últimas generaciones nacimos y crecimos viendo -y consumiendo-medios masivos, siendo parte indispensable de nuestras vidas.

En la agenda internacional esta semana quedó marcada como aquella donde en Nueva York se inauguró una nueva sesión ordinaria de la Asamblea General de la ONU, como es usual en esta época del año, jefes de estado y gobierno de numerosos países se dieron cita en la “Gran Manzana” para discutir algunos de los tópicos más trascendentales de los últimos años; medio ambiente, pandemia y la crisis inmigratoria internacional. Pero sobre todos estos invitados hubo unos unos llamaron la atención, hablamos del conjunto coreano BTS, la principal agrupación de k pop fueron atendidos por el mismísimo secretario general de Naciones Unidas y visitaron las dependencias de la sede principal de la organización. Sin dudas que los coreanos marcaron tendencia con esta visita.

Estamos en presencia de una “coronación” de la importancia de la cultura pop en el mundo. Ya no son parte de una periferia en la escala de la percepción de una sociedad, sino que es un elemento fundamental. Es difícil estudiar la trayectoria del siglo XX como lo que llevamos del XXI restando importancia al valor de lo acontecido en la música popular, el cine, la televisión y los deportes. Incluso existen cursos universitarios donde se estudia la carrera de cantantes como Rihanna para comprender valores sociales contemporáneos.

La cultura pop, a pesar de su influencia, era mal vista dentro de los ámbitos académicos e intelectuales, era una “hermana menor” de los estudios densos como las bellas artes y la literatura, pero sin menospreciar a estas artes clásicas, desde hace cien años atrás y gracias a la masificación de los medios de comunicación, la cultura de lo masivo ha tenido una posición de privilegio en la vida diaria de las personas, ya no solo como mero entretenimiento, sino como un canal de expresión de una sociedad que transitaba a profundos cambios.

Pero aun se consideraba a la cultura pop como algo menor, como un mero pasatiempo. Sólo a partir de la década del sesenta se consolidó la idea que la cultura popular tenía una alta influencia dentro de la sociedad, mucho mayor que lo alcanzado por los fenómenos literarios e intelectuales en el pasado, la contracultura generada por los grupos de rock en los sesenta son parte fundamental para estudiar las múltiples evoluciones que experimentaba la juventud de aquellos años, hoy queda claro que para analizar aquella década es imposible no dejar de mencionar tanto a The Beatles como a The Rolling Stones como factores que determinaron aquel decenio.

Hoy la cultura pop es algo que influye en la vida diaria de todos, el humor, manifestado en los llamados “memes” en su gran mayoría tiene una profunda base en los fenómenos masivos, las últimas generaciones nacimos y crecimos viendo -y consumiendo-medios masivos, siendo parte indispensable de nuestras vidas. Incluso estos fenómenos pueden cambiar el estado de ánimo de una sociedad entera, tal es el caso cuando fallece una gran figura musical o televisiva, o cuando un deportista triunfa en un gran torneo internacional, los chilenos hemos experimentado en esta última década los dos fenómenos descritos anteriormente.

El k pop es tal vez la mejor demostración actual de cómo la cultura popular traspasa las barreras de la mera entretención popular, la impronta de estas agrupaciones han puesto la alarma del régimen chino, que ve a estos grupos un elemento que quita la “virilidad” de los jóvenes chinos, construyéndose un peligro para el “desarrollo armónico” del gigante asiático. La visita de BTS a la ONU sólo es la guinda de la torta de un fenómeno global que va mucho más allá de canciones y coreografías, sino que tienen un trasfondo económico e incluso geopolitico incalculable, solo que en estos años ya se ha podido estudiar con seriedad a estos fenómenos y no los toman como meros elementos distractores.

Hugo Cares

La televisión me gusta por rebote, me interesa conectar la importancia de la televisión como un medio masivo y sus nexos al poder.