Las reacciones televisivas de Libardo Buitrago y José Antonio Neme frente a la detención de Nicolás Maduro han marcado la pauta mediática, pero también han dejado en evidencia un vacío crítico respecto al contexto político que rodea la operación militar estadounidense.
Mientras ambos comunicadores enfatizaron las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen venezolano, ninguno abordó cómo la administración del dictador Donald Trump utiliza esta captura para reforzar su agenda interna y desplazar la atención de sus propias controversias, incluidas las mencionadas en los archivos de Jeffrey Epstein.
En el matinal Tu Día, Buitrago realizó un extenso descargo centrado en la falta de reacción internacional ante los abusos cometidos en Venezuela. Su intervención se articuló en torno a una idea reiterada: que los líderes mundiales no mostraron la misma firmeza para condenar las violaciones a los derechos humanos que hoy exhiben al cuestionar la operación militar estadounidense.
“En el mundo se está hablando más de derecho internacional por esta operación que no escucho la voz fuerte de los líderes decir que durante tantos años se masacró, se violaron los derechos humanos, se persiguió, se proscribió, se mató, se torturó, de eso no se habla”, afirmó en pantalla.
Buitrago insistió en que el debate internacional está “desbalanceado”, señalando que “los dirigentes no hablan de eso, no les gusta, no es glamoroso hablar de eso, porque eso es consecuencia. Entonces ahora están todos preocupados del derecho internacional”.
También cuestionó la falta de reacción frente a la crisis migratoria: “¿Quién dijo que había que frenar el flujo migratorio de los venezolanos que salían perseguidos?”. Su intervención concluyó con una crítica directa a la falta de “valentía” política: “Las libertades individuales están por sobre el derecho internacional”.
Sin embargo, en su análisis no hubo referencia alguna al uso político que Trump hace de esta detención, ni a la ausencia de legitimidad internacional del operativo militar. La discusión quedó circunscrita a la denuncia del régimen venezolano, sin cuestionar la narrativa que presenta la invasión como un acto de justicia.
Neme tilda a Maduro de “tirano”, pero evita referirse de la misma forma a Trump
Por su parte, José Antonio Neme lideró un programa especial en Mega donde defendió explícitamente su derecho a tomar posición. “Nosotros hablamos en otro tono, yo tomo posición, tengo una opinión y la voy a decir aquí, ya que este es un país libre”, afirmó. En su intervención, advirtió que si el canal no quisiera que expresara sus opiniones, “me pedirá que me vaya a mi casa”, reforzando la idea de que su cobertura se diferencia de la competencia.
Neme calificó a Maduro como “un tirano, de los peores tiranos del último tiempo en América Latina” y sostuvo que “América Latina podría haber frenado esto” antes de que Estados Unidos actuara. También cuestionó a los defensores del régimen venezolano, afirmando: “Háganse ver, vayan a ver un psiquiatra, pero a mí no me hue…”, una grosería emitida en horario de protección al menor mientras conducía un noticiero.
Al igual que Buitrago, Neme no abordó el uso político que Trump hace de esta detención ni el impacto regional de una operación militar ejecutada sin consenso internacional. Ambos discursos, aunque vehementes, terminan reforzando una narrativa que normaliza la intervención estadounidense sin examinar sus motivaciones ni sus consecuencias.
Cabe señalar que en ninguno de los dos espacios se mostraron las protestas contra Trump tras esta intervención en Estados Unidos, las cuales incluso llegaron hasta la Casa Blanca. El magnate también expresó en una rueda de prensa que solo les interesaba el petroleo del país llanero. Eso tampoco fue tema en ambas alocuciones. Asi como no fue tema la imagen que un asesor del dictador posteó en redes sociales donde salía el mapa de Groenlandia con la bandera estadounidense.
