Estamos a pocas horas de dar inicio a una nueva edición del Festival de Viña del Mar, una de las…
Revisando: Opinión
Podemos decir incluso que si siempre (o casi siempre) el festival de Viña ha sido decadente, nunca lo ha sido, si finalmente el certamen de la ciudad jardín no ha perdido el interés público y así se grafica en la alta sintonía y repercusión mediática que genera este evento. ¿A donde está la tan mentada decadencia?
Pues bien, la presentación del medio tiempo del Super Bowl, los Grammys del domingo 2 y los tres estadios nacionales repletos en enero pasado son solo un episodio más de como la cultura refleja y a la vez moldea a una sociedad en un momento determinado, obviarlo o desdeñarlo de plano implica un ejercicio de ignorancia supina y pretende simplificar los siempre complejos análisis sociales. Que Bad Bunny haga buena música, si su mensaje es sincero o que quedará en el listado de los grandes músicos de nuestro tiempo es otro debate.
Sin duda, el Pastor Rocha se ha consolidado como el nombre propio de la comedia moderna y juvenil en redes…
Antes que nada, y porque las redes sociales y algunos conductores de matinales introdujeron el binarismo en las poblaciones digitales,…
Han pasado 48 horas desde que finalizó la última Teletón, y hay una frase que me quedó rondando desde que…
En su editorial dominical, Caamaño habla de la indolencia de los medios que tardan mucho en llamar a Donald Trump como “dictador”, tras los insultos a una periodista llamándola “cerdita”.
En su editorial dominical, Caamaño destaca que “nunca antes el televidente tuvo tantas opciones para divertirse viendo la tele”.
“La mejor lección de esta semana es dejar de ser tantos graves, que el humor puede ser ácido, pero es mucho más sano que levantar una piedra y que debemos estar contentos que en esta franja de tierra existan personas con el nivel de creatividad, imaginación y talento como el tremendo equipo humano detrás de 31 Minutos” dice Hugo Cares Navarro en su columna.
Ellos no nacieron en una cuna de oro, ni mucho menos vienen desde alguna comuna o ciudad acomodada. Tampoco se han destacado por ser apologistas del odio político. Entonces… ¿Por qué la mala onda por una simple canción que se masificó y se transformó en un clásico de nuestra música reciente?