Revisando: Opinión

Pues bien, la presentación del medio tiempo del Super Bowl, los Grammys del domingo 2 y los tres estadios nacionales repletos en enero pasado son solo un episodio más de como la cultura refleja y a la vez moldea a una sociedad en un momento determinado, obviarlo o desdeñarlo de plano implica un ejercicio de ignorancia supina y pretende simplificar los siempre complejos análisis sociales. Que Bad Bunny haga buena música, si su mensaje es sincero o que quedará en el listado de los grandes músicos de nuestro tiempo es otro debate. 

“La mejor lección de esta semana es dejar de ser tantos graves, que el humor puede ser ácido, pero es mucho más sano que levantar una piedra y que debemos estar contentos que en esta franja de tierra existan personas con el nivel de creatividad, imaginación y talento como el tremendo equipo humano detrás de 31 Minutos” dice Hugo Cares Navarro en su columna.

Ellos no nacieron en una cuna de oro, ni mucho menos vienen desde alguna comuna o ciudad acomodada. Tampoco se han destacado por ser apologistas del odio político. Entonces… ¿Por qué la mala onda por una simple canción que se masificó y se transformó en un clásico de nuestra música reciente?