Opinión

Televisión y salud mental

¿Es necesario que el público esté enfrentado a maratones televisivas donde un solo tema es cubierto en una extendida transmisión? ¿La televisión puede entregar una alternativa diferente a la mera entrega informativa?

Irresponsabilidad

No son buenas noticias las que estamos conociendo por parte de los medios, sumados tambien al cierre de varios medios en papel, despidos masivos, está la sensación de que los medios no han dado el ancho para encarar esta crisis tan grave que vive la humanidad, y necesitamos hoy a todos los medios cumpliendo un rol que oriente a la sociedad para que den los pasos posibles para superar la crisis hospitalaria como tambien ser espacios para la sana crítica, que tenga esta la capacidad de advertir lo que está mal, pero sin caer en peticiones exageradas. Necesitamos medios periodísticamente fuertes para evitar que las “fake news” consoliden su influencia y generen una mayor confusión ciudadana.

Editorial: Gente joven y talentosa es la que necesita la televisión chilena

Asi de este modo Ricardo Cifuentes planteó la misma idea que nosotros venimos entablándola desde el día uno de este sitio: La presencia del talento jóven.

¿Se puede justificar el sensacionalismo?

El tema aquí no es dejar de informar lo que sucede en lugar, como tampoco la respuesta es cubrir dos horas enteras en la puerta del colegio de élite, sino que es cumplir con un deber informativo de la manera más responsable posible, con el debido respeto a las personas y tratando de reflejar la verdad sin caer en mecanismos que solo acentuan las innecesarias odiosidades sociales.

Editorial: La bancarrota de una televisión que se quebró en diez años

Una televisión que orienta su negocio a buscar la polémica que asegure la portada y el comentario del día siguiente es tan neoliberal que, como ha ocurrido en la política, el único resultado final es la quiebra. No solo hablamos de una industria que se rompe monetariamente sino que del destrozo valórico y cualitativo que eso conlleva.

Preguntas que la TV chilena se tiene que hacer para después del COVID-19

Hay preguntas que tienen respuesta, y otras que deben buscarlas ellos. Para alivianar la carga, acá tenemos varias de ellas.

El derecho a pensar diferente

Como hemos reiterado varias veces a traves de este espacio, los medios no son imparciales como han tratado de venderse, no significa que sigan una tendencia político partidista específica, solo es que los grandes medios forman parte de un potente grupo de influencias bastante transversal bajo el cual se consolidó el modelo de consenso económico y social que rige en el país desde la recuperación democrática. Todo lo que esté fuera de este modelo consensual es mirado con recelo, tratando de bajarle los perfiles públicos de sus figuras y cuestionando a priori sus posturas ideológicas.

Cuestión de enfoques

Y es que en esta crisis, la televisión demuestra lo zigzagueante que ha sido durante estos últimos años, hay veces en que se aplaude por nuevos contenidos que merecen la aprobación pública, pero simultáneamente estos contenidos son contrapuestos con programación de calidad cuestionable y polémico, donde uno tiene todo el sentido de preguntarse si la televisión tiene un camino coherente para avanzar en el futuro como un medio confiable.

Alberto Plaza, una carrera convertida en “Polvo de estrellas”

Las consecuencias de esta cuestionable postura se han visto notar en donde un concierto a distancia realizado en su cuenta de YouTube en medio de la actual cuarentena COVID-19, tuvo más dislikes que pulgares arriba, en una muestra clara del repudio que hoy causa su persona en el país.

La televisión ha muerto, ¡viva la televisión!

La Teletón de este año demostró un cambio gigante de lo que va a ser la televisión (y las comunicaciones en general) en el periodo que viene.